Mariela Viñas, vocalista de Cerobit, nos revela su lado oculto. Quedamos sorprendidas con algunas de las revelaciones que la joven cantante nos hizo, y disfrutamos al 100% la entrevista, gracias a la espontaneidad y soltura que bien sabemos caracterizan a Mariela. La tendremos en línea a partir del 4 de abril. |
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José Juan Herrera Morbán es un artista plástico dedicado enteramente a su obra. Compartimos con él otro de nuestros domingos en la Plaza. Conócelo. |
Radi Pina es un joven músico, acogido en la escena local hace poco más de un año como guitarrista de Calendar. Radi nos habló de su sincera vocación por la música, y nos dio su opinión sobre la escena local. Disfruta de su entrevista aquí. |
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¿Quién eres?
José Juan Herrera Morbán, artista plástico, egresado de Altos de Chavón, e hice dos años en Bellas Artes, pero na’, lo solté en banda [risas].
¿Cómo eres?
Creo que depende de con quién esté. Reservado a veces, extrovertido otras… el alcohol ayuda muchas veces [risas].
¿Cómo iniciaste?
Bueno, la culpa de eso la tiene mi hermano, aunque él ya no aprecie mucho lo que yo hago, él fue quien me puso a hacer dibujito’, dizque desde Goku hasta Batman [risas] y yo me iba a comprar cómics en un puesto que había por la Tiradentes.
Mami es otra que tiene la culpa de esta lucha que yo estoy pasando [risas]. Ella me ponía desde chiquito en clases de pintura. Yo pasé desde clases en el Museo del Hombre, a una doña que vivía por mi casa, hasta una en la Correa y Cidrón, luego Bellas Artes, después Chavón. Ahora tengo planes de irme p’afuera.
¿Desde un inicio dijiste que ibas a estudiar artes plásticas o pensaste antes en el Diseño?
En realidad sí. Yo siempre fui muy decidido con lo que iba a estudiar. Cuando estaba en 7mo u 8vo fui con mi vieja y mi viejo a Altos de Chavón y fuimos a la oficina preguntar dizque “ven aca, yo puedo aplicar?” y ellos me dijeron “sí, pero tu ere’ muy chiquito” y yo “pero no, no, de verda’, me gusta el lugar y yo quiero etudia’ aquí” , y como que me quedé con esa idea y esa obsesión de Chavón. Pensaba: “yo quiero estudiar arte, esto es lo que yo siento, lo que yo quiero”, a veces decía que yo no daba pa’ ma’ na’ [risas]..
¿Y nadie nunca te sentó y te dijo “mira te vas a morir de hambre“, tratando de meterte miedo?
Yo creo que mis padres han sido muy comprensivos con eso, siendo así, tan chapados a al antigua como son.
Mi abuelo es todo un personaje, él fue una influencia muy grande porque era director del Museo del Hombre Dominicano. Yo entraba a su casa y ahí se respiraba arte. Pero los viejos nunca me dijeron nada para limitarme, sino “haz lo que tú consideres que tienes que hacer”. Aunque yo sé que, por dentro, mi mamá decía: “este muchacho no sabe en lo que se ‘ta metiendo en verda’ ” [risas].
Es decir, que lo que haces es 100% vocación.
Si, señora.
¿Qué tipo de cosas te gusta plasmar/crear?
Bueno, lo que estoy haciendo recientemente es sobre la relación con mis amigos y familiares, cómo uno establece estereotipos o la imagen que uno tiene de cierta persona. Es una forma muy bizarra de plantear la relación con esos allegados a mi.
Entonces yo tengo mucha referencia del diseño gráfico, con la tipografía, también de la ilustración contemporánea, me encanta el movimiento west coast /east coast, Beautiful Losers, skateboard, graffiti… Incluso cuando dieron el documental de Beautiful Losers aquí en la Cinemateca, yo me volví loco [risas]. Yo soy fanático de Barry McGee, Margaret Kilgallen y yo he tratado de aplicar referencias muy claras de su obra en la mía y también de un artista dominicano, Gerard Ellis, el que hace las ilustraciones para Clave, él es una referencia directa.
¿Entre esas personas que dijiste, hay alguien a quien admires de manera especial?
En verda’, cuando yo estaba en Bellas Artes e iba a entrar a Chavón, lo que iba a estudiar era Diseño Gráfico porque yo entendía que era lo que me iba a dejar el dinero y me iba a poder mantener con eso. Pero estando en Bellas Artes yo comencé a tratar a Manuel Toribio, el actual director de la escuela. Él me invitó a su casa y yo vi como era que él vivía, y me pareció aperísimo, tú entrabas y te perdías entre libros y pinturas, sentías que respirabas arte, así, puro, en su esencia. Y me encantó, él pasaba de dar clases en Bellas Artes a su casa, a leer y a pintar, y me pareció que esa era la vida que de alguna manera yo quería tener. También Gerard Ellis y Luis Reyes Guzmán me describieron más o menos cómo vivían y me pareció súper interesante. Y todo eso me marco mucho, fue descubrir cómo yo puedo vivir de lo que hago y disfrutarlo al 100%, sin tener que responderle a ningún superior.
Una entrevistada [Ana] dijo que lo bueno de tener un trabajo que no tiene nada que ver con lo que haces, es que no te saturas, no te gastas. ¿Tu estás todavía evaluando si algún día te someterás a una rutina de 8 a 5?
Yo creo que eso depende de lo que tú hagas, en mi caso yo sí necesito saturarme. Yo creo que si estuviera trabajando en una publicitaria yo estaría explotando mi lado creativo para otra persona, pero como ahora mismo me estoy limitando a mi trabajo, el tiempo que yo no le dedique es el que influye en él. Si me ofreciesen un trabajo de 8 a 5, que no está relacionado con el arte… yo tengo la predisposición o el prejuicio… mejor dicho, un orgullo que no me dejaría.
¿Cuál es tu proceso creativo, qué es lo primero que agarras, lo que te “ilumina“?
Muchas veces es lo primero que encuentre [risas]. Yo trabajo mucho de fotos, las edito en Photoshop, le doy una photoshopiá’ loquísima [risas] y trabajo en base a eso. Algunas veces tengo una idea muy clara de lo que quiero hacer, o más o menos, y comienzo a trabajar con eso, algo cómo… qué sé yo, te quiero pintar y “te pongo ahí” y en esa imagen voy agregando elementos, un tanto absurdos ,a veces, y de todo eso saco un concepto bien elaborado.
¿Alguna vez te ha pasado que, en cualquier lugar, te surge una idea y dices: “búsquenme un lápiz y una servilleta que tengo que hacer un scketch antes de que se me olvide”?
En verda’ por eso yo siempre ando con mi bulto y mi scketchbook [risas]. Par de veces me ha pasado eso, pero como yo soy medio obsesivo me quedo con la idea el día entero hasta que llegue a mi casa [risas].
¿Hay algún material, o algún elemento en particular con el que estés “obsesionado” en estos momentos?
En verda’ sí, es una obsesión media bizarra, pero… ¿ustedes han visto los letreros de palé, palé de mil, y eso que hacen con spray? Esos letreros son aperísimos [risas] y ahora me ha dado con que yo quiero aplicar esa vaina en un cuadro, metele’ lo colore’ mio’, pero que se sienta que son esa’ vaina’ [risas] de hecho yo salí a tirar fotos a la Duarte, dizque “vua tira’ foto’ a letrero’ de banca” y ese día yo me la gocé muchísimo, como dos horas tirando fotos [risas]. Y esos letreros de salón que dicen dizque: “secamo’ con blower” [risas], que son unas jevas pintadas así, feísimas, pero el que lo hizo cree que ‘ta haciendo un Velásquez [risas], entonces tienen esa esencia como que tan… humana men, tan natural… estoy tratando de tomar un poco de eso y aplicarlo en mi pintura.
Y yo que siempre he sido tan loco con la tipografía, ver esos letreros de Súper Palé [risas], para mí es genial, imagínate la cantidad de asociaciones que puedes hacer. Incluso una vez yo salí por El Conde buscando de estos tratados que dan los evangélicos, que son aperísimo’ porque es un diseño gráfico muy cultural, que guarda una relación con los letreros de Súper Palé, porque son cosas que se hicieron aquí por personas que no saben ni un carajo de arte, pero están haciendo esta vainita que tiene un sentimiento muy jevi, tu lo ves y dice “ah, arrepiéntete!” y tiene un Cristo así, feísimo [risas] pero ese Jesucristo está hecho con tanto sentimiento que uno dice “wow, yo voy a llora’ y de to’ y me voy a arrepentí’ nama’ por ete’ Jesucrito’ ‘tan lindo” [risas]. Lo mismo pasa cuando ves los letreros de secar el pelo uno dice “wow, yo me quiero seca’ el pelo ahí, yo que tengo dre’ (dreads) me voy a secar el pelo ahí porque ese letrero esta de pinga” [risas].
¿Has pensado en incursionar en otras áreas del arte?
Full, yo pienso que podría desenvolverme bastante bien como diseñador gráfico. En realidad, aunque yo trabaje de fotos, a mi no me gusta la fotografía, yo pienso que, y esto va a sonar feo, mucha gente utiliza la fotografía como excusa para trabajar en el arte, yo soy muy quisquilloso con eso. Ahora, me encanta la escultura y el performance… yo creo que yo voy a hacer de todo en algún momento [risas].
Cuando entraste a Bellas Artes, ¿tenias algún mal habito a la hora de dibujar o hacer lo que sea que los profesores te corregían a cada rato?
¡Ay mi hija! [Risas] mira… eso e’ un bulto, yo creo que enseñar a dibujar es algo muy difícil. Yo no creo que uno tenga malos hábitos a la hora de trabajar, a lo mejor, dependiendo del ojo con que se vea, tus defectos sean tus virtudes. Si a ti te da la gana de agarrar el carboncillo con el puño o dibujar con la boca, y masticar el carboncillo y escupirlo [risas], pero te sale una vaina loquísima, aperísima, pues entonces eso es válido.
¿Que es lo más importante en tu vida?
Yo creo que sería una pirámide: primero mi trabajo, mi familia, mis amigos y luego la jeva… no tengo, pero la jeva iría en ese lugar. [risas].
Cosas que te gustan, independientemente del arte…
No sé… e’ que yo soy un tiguere’ de bajo consumo, yo me entretengo con to’ [risas].
Es decir, que tu gozas barato [risas].
¡Exacto! ¡Con lo que sea! Dizque “ay, ‘tamo sentao’ en la gramita” eso e’ chulo. “Ay, ‘tamo caminando”, eso e’ chulo [risas] na’… a mi me gusta mucho caminar, yo doy pata [risas] me ayuda a pensar y a relajarme.
¿Y algo que no te gusta, que te moleste mucho?
La gente ignorante me quilla mucho, me gusta que la gente hable con base y diga las cosas como son, y también me quilla que me tapen cosas, me gusta que sean directos.
Después de que tienes una exposición montada, ¿te has puesto a pensar, “cónchole, yo debí hacerle tal cosa…”?
Yo creo que eso le pasa a todo el mundo. Las obras son hijos de uno men, de verda’, es como que tu tienes un muchacho y te encargaste de criarlo 20 años y un día se va y tu te quedas como que “yo quisiera tenerlo aquí… y ¿por qué yo no lo ayudé en ese momento?” y cuando ves la obra, es lo mismo, con cada decisión que tomas con ese cuadro hay una cantidad infinita de posibilidades que pudiste haber hecho. Pero al final lo que queda es, simplemente, el recuerdo de ese proceso.
La obra per se es un disparate [risas], cuando esta se materializa se convierte un tanto en decoración, a nosotros como artistas lo que nos interesa es el proceso y como te sacaste eso de adentro. Cuando ya la tienes hecha la gente la va a apreciar y va a decir “oh wow, mira que sentimiento, que concepto…” pero en verda’ a mi ya no me importa [risas], quédense utede’ con la obra, ya yo le saque lo que le tenia que sacar. Claro, si se van a quedar con la obra denme lo’ cualto’ [risas] pa’ mantenerme vivo.
Incluso he llegado a pensar que el reciente auge se debe a que el arte está de moda y se ha querido establecer lo de “ah, ¿tu ere’ diseñador?, tu ere’ cool. ¿Tu ere’ artista? Tu ere’ cool”. El arte le está llegando a más gente, definitivamente. Hay más medios, más revistas, más páginas de Internet, más programas, pero nosotros como jóvenes debemos definir un ojo más crítico. Lo lamentable del caso es que no importa cuantos cánones rompamos, hay que comenzar por la educación, si el gobierno no cambia el sistema educativo, la mentalidad de todos los posibles compradores de arte no va a avanzar y van a seguir comprando las mismas cosas siempre, o sea, no vamos a poder progresar nosotros como jóvenes.
Dinos 5 colores que casi siempre incluyas en tu trabajo.¿Te gusta el pan con chocolate?
Claro que si.