Mariela Viñas, vocalista de Cerobit, nos revela su lado oculto. Quedamos sorprendidas con algunas de las revelaciones que la joven cantante nos hizo, y disfrutamos al 100% la entrevista, gracias a la espontaneidad y soltura que bien sabemos caracterizan a Mariela. La tendremos en línea a partir del 4 de abril.
José Juan Herrera Morbán es un artista plástico dedicado enteramente a su obra. Compartimos con él otro de nuestros domingos en la Plaza. Conócelo.
Radi Pina es un joven músico, acogido en la escena local hace poco más de un año como guitarrista de Calendar. Radi nos habló de su sincera vocación por la música, y nos dio su opinión sobre la escena local. Disfruta de su entrevista aquí.
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Miguel Mejía
19 Jul 2008
Yo hago lo que amo.
Miguel Mejía, vocalista de Grado Celsius, nos dio la oportunidad de entrevistarlo. El escenario fue Cinema Café, nos encontramos a eso de las 4:30 de la tarde. Ya era la 3era entrevista, sin nervios, sin preocupaciones, comenzamos la entrevista en el momento en que Miguel se sentó frente a nosotras.
La plática inicial que tuvimos con Ronel, (para eliminar los nervios) o con Jochy (porque es alguien con quien se entre rápidamente en confianza) la tuvimos dentro de la entrevista con Miguel. La aparente parquedad del músico se fue disipando y la entrevista fue un éxito. =) ¿Quién eres? Soy Miguel Ángel Mejía Matos, tengo 20 años, me dedico a la música desde que tengo 6 años, vengo de una familia de artistas: padres actores, hermana bailarina. Me desenvuelvo en este medio.
¿Cómo eres? Soy una persona muy tranquila, un poco perfeccionista, soy terco, profundo,…
¿Tienes alguna maña o mal hábito? Yo a veces como que me altero, sin darme cuenta y le hablo mal a la gente y subo la voz.
¿Cómo fueron tus inicios en la música? Fue en realidad a los 7 años. A los 6 años comencé gimnasia, realmente me fue bien, gané primer lugar en mi categoría. Pero no me gustó. Ahí es cuando mi papá me inscribe en la escuela elemental "Elila Mena" y se comenzaron a notar aptitudes que tenía, de hecho fui alumno meritorio en muchas ocasiones. Comencé tocando flauta dulce, luego violín… duré dos semestres en violín pero no me gusto para nada. Me salí y luego estudié flauta transversa. Hasta que un día vi un pianista y me enamoré del piano. Entonces continué con la flauta y el piano. Me fue muy bien… yo siempre fui un "verduguito" en eso [risas].
¿Cuántos instrumentos tocas? Piano, Guitarra, Flauta… y los otros los toco esporádicamente.
Y, ¿cuál es el primero que agarras cuando te llega la inspiración? Bueno, principalmente la guitarra, porque en mi casa tengo un piano, pero no lo puedo tocar a las 2 de la mañana, que es cuando me llega la musa. [risas] ¿Me entiendes? No sé porque, pero antes de acostarme me quedo sentado en la cama y toco la guitarra hasta que me da sueño. Ahí me salen muchas ideas, muchas melodías.
Yo compongo rarísimo, porque primero toco un ritmo que me guste, luego hago la melodía y la grabo. Al otro día le invento una frase y chin a chin la hago. Pero yo primero hago el coro, luego el verso y después la termino de armar.
Menciona dos o tres cosas que necesitas para componer. Estar emocionalmente en eso. Incluso he durado muchos meses sin componer porque no estoy en eso. Tener una idea, y un instrumento al lado.
¿Cómo te defines como músico? Práctico y Creativo.
¿Qué tiempo le dedicas a la música? Yo estoy todo el tiempo en música.
¿Piensas que tienes la disciplina de la que siempre se habla para estudiar música? No. Tengo el amor al instrumento, pero no soy tan disciplinado. De hecho yo terminé la escuela elemental y luego entré al conservatorio y me ocurrió una de las cosas más fuertes de mi vida: me expulsaron del conservatorio porque pasé 3 semestres sin examinarme.
Háblanos de cómo formaste Grado Celsius. Después de ese problema que tuve, dejé el piano por 4 meses y no volví al conservatorio. Entonces cogí una guitarra que había en mi casa y comencé a inventar; nadie me quería enseñar, ni mi hermana (ella tocaba guitarra y estaba en un grupo). Ella me inspiró un chin y dije: “ven aca, dejame’ formar una banda”. Y comencé a componer y aprendí solo a tocarla. Después, en el piano, comencé a indagar en lo que es la música popular y comencé a cantar canciones de Alejandro Sanz (eso fue hace poco realmente, yo comencé a cantar a los 16). Ahí yo dije un día: “pero ven aca, yo afino un chin” [risas].
La voz que tengo ahora no es la misma de antes, eso se ha ido educando chin a chin. Luego Héctor Romero, el percusionista, me escuchó cantando “Y si fuera ella?” de Alejandro Sanz y me preguntó si quería formar una banda, y la formamos. Pero no era la alineación de ahora: solamente era Héctor, Luigi en el bajo y yo. Y luego apareció un picoteo, eso fue lo que nos incentivo a ensayar. Pero era un tributo a Pablo Milanes. Y nada, montamos un repertorio, ahí apareció el baterista, Octavio, que eso fue totalmente extraño porque Octavio ni sabia que existía Pablo Milanes, el era punk/metal. Y un día en el cuarto de ensayo el dijo: “Y utede’ no tienen baterista? Ah, po’ vamo’ a toca’, vamo a toca’” y le dimo pa’lla, salio chévere, no salio wow, pero salio bien para la edad que teníamos. Luego de ahí empezamos a ensayar en el aula 32 del conservatorio que esa es un aula de ‘jameo’; hasta que un día yo le enseño par de canciones y comenzamos a montarlas.
Un día dijimos “ven aca, vamo’ a ponerno’ un nombre”, porque aparecían picoteito’ así y había un baterista que se llamaba Guiseppe que era el baterista en ese momento (Octavio sólo toco en el tributo), el busco un diccionario, y dijo: “bueno las canciones son así, medio romántica'… " y empezó a buscar sinónimos de enamorado, y resulta que encontró chalado. Entonces, en ese tiempo nos llamábamos "Chalados", ya tu sabes, tremendo nombre. [risas].
Empezamos a desarrollarnos musicalmente. Yo sabía mucho, pero sólo clásico, yo tenía que educar mi oído. Ahí comencé a escuchar mucha música, a intentar cantarla. Luego se fue el baterista y entró Octavio; apareció Elvin Rodríguez, el guitarrista, un muchacho muy tímido, le propusimos entrar al grupo y el aceptó.
Luego de eso las canciones fueron cambiando, fuimos creciendo musicalmente. Ya la gente en el conservatorio subía a ver los ensayos. Eran como conciertitos a cada rato.Era bien chévere y todo el mundo hablaba de nosotros.
Es decir que contaron con el apoyo de sus compañeros del conservatorio desde un inicio. Claro, todavía, no tanto como antes, pero todavía están. Una amiga nuestra nos dijo que era hora de ponerle un nombre. Y como todos en el conservatorio éramos amigos, todos éramos el grupo, decidimos escoger el nombre entre todos. Llevamos dos hojas y cada uno puso un nombre para la banda. Y cada uno también votaba por los nombres. Y al final el que gustó más fue Grado Celsius. Yo nunca, ni siquiera ahora, estuve de acuerdo con el nombre.
Y si pudieras ponerle otro nombre, ¿cuál sería? No sé [risas]. Bueno, yo tenía varios nombres, algo étnico. Tenía una palabra que era como sinónimo de "sonido del alma". Hay una palabra taína que significa eso, y sonaba bien, pero ahora no me acuerdo. [risas]. Pero nada, se quedó así porque luego la gente siguió conociéndonos con ese nombre.
¿Qué pasó después? Luego apareció el festival "Messenger Mag", algo que ni siquiera teníamos en mente. Un día Octavio llegó y dijo "Loco, no' metimo en queseyo-qué" y nos sorprendimos. Él nos dijo de las audiciones una semana antes. Y yo tenia varias canciones que antes las habíamos jammiado, "Cada Vez" era una de ellas y decidimos montarla. Entonces, el día antes de las audiciones surgió una canción que se llama "Muévete". Así, jammiando surgió, relajando. Y decidimos tocar esa porque nos gustó. Y nada, entre ensayo y ensayo decidimos quedar bien allá.
El día de la presentación había muy buena vibra. Tocamos y quedamos en segundo lugar. No pensamos que íbamos a quedar en segundo, porque había mucha competencia.
¿Qué crees que es lo mejor de estar en la escena? Realmente nosotros no estamos de lleno dentro de la escena. Pero nos han acogido muy bien, hemos conocido a muchas personas.
Y, ¿por qué Grado Celsius se mantiene en el bajo perfil? Porque somos muy perfeccionistas.
¿Cuál es tu punto de vista sobre cómo está la escena local? Bien. Han surgido muchas corrientes que no se habían destacado aquí, la escena local ha crecido.
¿Qué piensas de la ligera controversia que existe acerca de los idiomas? No es que no se deba, pero es algo contradictorio tu vivir en un país de plátano, salami, merengue, y escribir en otro idioma. Eso no está mal, simplemente no tiene mucho sentido. Imagínate un gringo cantando bachata en español.
¿Por qué crees que hay tan pocos seguidores del talento local? Este país es pequeño. La escena local circula entre pocas personas. Se necesita un movimiento cultural que incentive. En los noventas existía. Estaba de moda, ¿entienden? Se convierte en moda. Pero quizás ahora está un poco abajo, simplemente porque no hay mucho movimiento de bandas.
¿Cuál es tu relación con los miembros de la banda? Ellos son mis panas, mis mejores amigos. Antes todos íbamos por distintos caminos en la música, y ahora fue como si nos encamináramos en la misma ruta. Incluso hemos pensado en nuestro futuros juntos. Incluso hablando de irnos a estudiar fuera, hemos pensando en irnos juntos… o quedarnos juntos.
¿Qué te ha aportado Grado Celsius a tu vida? Ellos me han ayudado a entender muchas cosas desde diferentes puntos de vista.
¿Tienes alguna anécdota interesante? Héctor siempre nos mete en líos y una vez nos consiguió un picoteo, no nos dijo donde era, después en la mañana nos dijo que era en La Duarte, inaugurando una tienda de ropa. Resulta que el tipo del picoteo conocía a Octavio, era vecino de él, y le había dicho de eso pero él no lo había tomado en cuenta. Allá no había sonido, nosotros lo llevamos. Ya tú sabes, nos fuimos en un solo carro con el sonido. Y na’, tocamo’ ahí, incluso tuvimos que repetir canciones, el tipo mando a buscar una disco-light, el bajo se conecto de ahí y nosotros de la bocinita que yo lleve. Na’ cogimos lucha allá, nos dieron una picaderita, el bajista se dio un e’trallón en el piso, cuando salto de la tarima… fue un día raro...
¿Qué satisfacciones personales recibes al hacer lo que haces? Bueno, yo hago lo que amo. Hacer música para mí es un placer. Hay muchos placeres en la vida, pero eso es uno que si yo no lo tengo no me sentiría feliz. Y me ha ayudado también a pensar en mi vida futura, a hacer planes. Si yo no tuviera música, yo ahora mismo estuviera como en el aire, sin saber que voy a hacer en mi vida. Eso es un poco malo, que yo piense así solamente “eso es lo que me gusta y yo hago eso solamente”, pero yo no estoy en otra cosa.
Y para terminar, nuestro muy simpático juego de palabras.
La Ficha
Ocupación: Músico. Lo conocemos de: Grado Celsius Encuéntralo:My Space En la Radio: Sólo Eso (A dúo con Marel Alemany)
Estuvo super chida la entrevista, y ps Miguel es musicaso (cuacua), su voz, los instrumentos, su estilo y su patriotismo lo hace diferente!!! GC esta bien encabezada, y es una banda llena de ritmos y pasión, que te hacen bailar y cantar hasta no mas poder....por eso y por mucho más.....Adelante GC!!
by Mariella @ 20 Nov 2008 03:10 am
Buena Miguel!!!! Buenaaaaaaaaaaa, caray sigue asi hermano...