Si de verdad te gusta, no creo que tenga "contras"
¿Saben cuál fue la frase que más usamos al editar la entrevista? "Esa Holly". La química entre esta increíblemente agradable muchacha y el staff de Pan Con Chocolate fue instantánea. ¡Es que nadie resistiría la personalidad fresca y la forma de ser de esta chica!
Recibimos a Holly y tuvimos la entrevista de la forma más fluida. Entre risas y preguntas aprendimos un poco sobre ella, su personalidad y las cosas que le gustan.
Simpática, talentosa y extrovertida, les presentamos a Holly Reynoso.
¿Quién eres Soy Holly Reynoso, tengo 17 años y me gusta tomar fotos.
¿Qué haces en tu vida diaria? Yo soy estudiante, pase a 4to ahora. Generalmente en mi tiempo libre yo tomo muchas fotos, leo, bajo música, me encanta actualizarme con la música. Yo definitivamente soy una persona que se mantiene actualizada con todo lo que está pasando a mi alrededor y todo tipo de expresión sana.
¿Cómo eres? ¿Cómo defines tu personalidad? Yo soy una persona muy dramática [risas], soy súper expresiva.
¿Cómo es que empiezas a interesarte por la fotografía? Yo me interese por la fotografía fue por myspace, porque todo el mundo se tiraba fotos y yo veía que tirarle fotos a mi hermana, mi melliza, era muy chulo y yo podía hacer con ella lo que yo sentía, que no podía tirarme yo, ya que es un poco difícil [risas]. Pero en realidad fue por eso, por tirarle fotos a mi hermana como ella quería y al ver muchos géneros de fotografía y yo como que “wow, podemos hacer esto contigo pa’ que tu te vea’ de tal y tal manera”.
O sea que, ¿tu empiezas experimentando? Exacto, experimentando.
Y tu empezaste con una camarita… Con una camarita… no, no, no, no, una cámara horrible [risas], fue con una Sony, pero era viejísima, ni me acuerdo el modelo. Después tuve la oportunidad de cambiarme a una digital, pero ya después de un esfuerzo grande vino mi camarón [risas].
¿Qué haces ahora con respecto a la fotografía? Trabajo independiente con un par de revistas y algunos clientes ya sean bandas, diseñadores...etc.
¿En qué pie está parada la fotografía en República Dominicana? Yo creo que ahora mismo está avanzando mucho ya que son muchas las personas que se están interesando por ella. Realmente es ahora que está alcanzando su momento cumbre porque hay muchas personas que tienen las facilidades de conseguir una cámara, de ponerse en contacto via Internet y ver qué esta pasando con la realidad fuera de nosotros, no solamente en este país.
Un fotógrafo dominicano que te guste, te encante. Wilfredo García. Murió, pero es el maestro de la fotografía.
¿Cuáles crees que son los pros y contras de ser fotógrafo en la República Dominicana? Yo creo que el pro es que te estás dedicando a algo diferente y si en verdad te gusta no creo que tenga ningun “contra”.
¿Cuáles son tus herramientas, lo que siempre tienes a mano? Mi cámara, que es una Canon D10, con un lente 28-200.
¿Y a la hora de tu sentarte en tu casa a editar? ¡Photoshop!
Las mejores tomas, ¿cómo las consigues? Yo creo que las mejores tomas que consigo son las espontáneas.
¿Prefieres planificar una sesión, donde tu puedes tener control sobre la luz, sobre las poses, o hacer fotos espontáneas? Yo creo que las dos [risas], de verdad. Pero no cambio la música por nada, o sea, la música en vivo en un concierto no lo cambio por ninguna sesión de fotos hecha y manejada yo la luz, porque es un reto. Para mi definitivamente es un reto cuando estás en un concierto y tienes que buscar la luz y esperar que el tipo de la luz la ponga en esa parte de la canción [risas] aunque creo que también es bueno cuando tu puedes manejarla, cuando puedes decir “yo quiero a esta tipa con un vestido azul y con esta luz que le de de costado que-si-yo-que” [risas].
Para tomar fotografías, ¿prefieres el día o la noche? El día.
Y las mejores ideas, ¿a qué hora te surgen? A toda hora.
¿Cómo es tu planificación, tu proceso, para hacer una sesión de fotos? Es cuando me sale, yo siempre estoy maquinando. Y un día veo algo y me inspira, ya. Para mi eso es todo.
¿Cómo piensas cuando tienes la cámara en la mano? ¿Empiezas a ver diferente, como que tu ojo se convierte en el lente? Definitivamente es así [risas]. Yo creo que uno comienza a experimentar y después cuando uno va viendo y coge el hilo, uno llega a la meta.
Una buena toma en vivo, ¿que emociones te produce? Me emociona demasiado, es casi indescriptible.
¿Cómo te defines como fotógrafa? En verdad no me gusta decir que soy fotógrafa, me gusta decir que tomo fotos. Pero me defino como alguien espontáneo que hace lo que siente.
¿Y en lo personal? Igual [risas]
¿Cómo es un día normal en tu vida? Música, comida y tomar fotos.
¿Qué es lo más importante para ti? Ser feliz.
¿Cuáles son tus hobbies? Música, libros, todo lo que sea aprender me encanta.
Un músico local al que te fascine tirarle fotos. Auro&clemt
¿Cuáles son tus satisfacciones personales, las cosas que te hacen sentir bien a parte de la fotografía? Estar con mi familia.
¿Tus amigas también comparten esa afición por la fotografía? Sí.
Cuando estas con tus amigas, ¿tu hablas de la fotografía, de eso que les gusta a ustedes? ¿Cómo es un hang out? Casi nunca, la verdad, hablamos de fotos hasta que no nos ponemos en eso. Porque cuando nos ponemos en esa, no’ vamo’ en una [risas]. Pero es súper bien, todo el mundo siempre tiene una duda o algo que compartir, diferente a lo que uno cree que sabe o cree que está bien.
¿Qué crees que deberían tomar en cuenta los jóvenes dominicanos que se están interesando por la fotografía? Yo creo que lo más importante es mantenerte en “el como e’”, mantenerte abierto a nuevas cosas, uno siempre debe ver las innovaciones.
¿Algún sacrificio que has tenido que hacer para mantener tu hobbie? Yo tuve que durar dos años convenciendo a mi familia de que no era un capricho para que me comprara la cámara, porque es una gran inversión [risas].
¿Alguna anécdota tratando de tomar una foto? Bueno, en el Messenger Mag Music Festival, estaba The Chinese Calendar tocando. Tu sabes que a los periodistas siempre tratan de buscarse las fotos y no les importa que tu estés tomando fotos y un periodista de un periódico de aquí, muy reconocido, ¡se me metió alante! Y yo con mi cámara como que tratando de analizar por un segundo qué fue lo que el acaba de hacer [risas], era un hombre grande y yo no sabia ni como reaccionar y le pregunto a una amiga mía que esta al lado de mi “oye, ¿y que yo hago?” y ella dizque “¡¿y ete’ tiguere’?!” [risas] y yo le topé durísimo atrás y le dije “¡mire! Yo también quiero saca’ foto’, ¡¿y que e’?!” y el tipo dizque “eh… eh… ¡ah! Perdón, lo siento que-si-yo-que” y yo “¡pero eto’ e’ increible!” y me fui en una yo quilla’ [risas]. Pero me da mucha risa porque la banda tocando y la gente viéndome y yo como que aperruchaita’ entre la gente y discutiendo con el hombre y quilla’. Pero el al final se quitó [risas].
¿Cómo es tu estilo a la hora de tomar una fotografía, puede alguien ver un foto y decir “eso lo tiro Holly Reynoso”? Yo creo que tu siempre te vas a sorprender viendo mis fotos. No hay un estilo, no creo que veas algo repitiéndose en mis fotos. Siempre voy a estar haciendo algo diferente, inventando una gente súper diferente, tratando de tirarle fotos desde a un animalito a pierdas y gente. Siempre voy a estar cambiando.
¿Crees que dentro de tu fotografía se encuentra tu personalidad? Yo creo que es algo inevitable reflejar una parte de mi persona en una de mis fotos.
En estos momentos, ¿qué le hace falta a Holly? Un lente luminoso [risas].
¿Qué crees que es lo mejor del talento criollo? Lo único que es y digamos lo mucho que encierra.
¿Crees que hay creatividad en las artes plásticas de la República Dominicana? ¡Muchísima!
¿Te gusta el pan con chocolate? Súper, muchísimo [risas]. O sea, yo de verdad no dejaba de pensar en eso ésta mañana, yo dizque “tan temprano... yo creo como que me tengo que desayunar eso” [risas].
Miguel Mejía, vocalista de Grado Celsius, nos dio la oportunidad de entrevistarlo. El escenario fue Cinema Café, nos encontramos a eso de las 4:30 de la tarde. Ya era la 3era entrevista, sin nervios, sin preocupaciones, comenzamos la entrevista en el momento en que Miguel se sentó frente a nosotras.
La plática inicial que tuvimos con Ronel, (para eliminar los nervios) o con Jochy (porque es alguien con quien se entre rápidamente en confianza) la tuvimos dentro de la entrevista con Miguel. La aparente parquedad del músico se fue disipando y la entrevista fue un éxito. =) ¿Quién eres? Soy Miguel Ángel Mejía Matos, tengo 20 años, me dedico a la música desde que tengo 6 años, vengo de una familia de artistas: padres actores, hermana bailarina. Me desenvuelvo en este medio.
¿Cómo eres? Soy una persona muy tranquila, un poco perfeccionista, soy terco, profundo,…
¿Tienes alguna maña o mal hábito? Yo a veces como que me altero, sin darme cuenta y le hablo mal a la gente y subo la voz.
¿Cómo fueron tus inicios en la música? Fue en realidad a los 7 años. A los 6 años comencé gimnasia, realmente me fue bien, gané primer lugar en mi categoría. Pero no me gustó. Ahí es cuando mi papá me inscribe en la escuela elemental "Elila Mena" y se comenzaron a notar aptitudes que tenía, de hecho fui alumno meritorio en muchas ocasiones. Comencé tocando flauta dulce, luego violín… duré dos semestres en violín pero no me gusto para nada. Me salí y luego estudié flauta transversa. Hasta que un día vi un pianista y me enamoré del piano. Entonces continué con la flauta y el piano. Me fue muy bien… yo siempre fui un "verduguito" en eso [risas].
¿Cuántos instrumentos tocas? Piano, Guitarra, Flauta… y los otros los toco esporádicamente.
Y, ¿cuál es el primero que agarras cuando te llega la inspiración? Bueno, principalmente la guitarra, porque en mi casa tengo un piano, pero no lo puedo tocar a las 2 de la mañana, que es cuando me llega la musa. [risas] ¿Me entiendes? No sé porque, pero antes de acostarme me quedo sentado en la cama y toco la guitarra hasta que me da sueño. Ahí me salen muchas ideas, muchas melodías.
Yo compongo rarísimo, porque primero toco un ritmo que me guste, luego hago la melodía y la grabo. Al otro día le invento una frase y chin a chin la hago. Pero yo primero hago el coro, luego el verso y después la termino de armar.
Menciona dos o tres cosas que necesitas para componer. Estar emocionalmente en eso. Incluso he durado muchos meses sin componer porque no estoy en eso. Tener una idea, y un instrumento al lado.
¿Cómo te defines como músico? Práctico y Creativo.
¿Qué tiempo le dedicas a la música? Yo estoy todo el tiempo en música.
¿Piensas que tienes la disciplina de la que siempre se habla para estudiar música? No. Tengo el amor al instrumento, pero no soy tan disciplinado. De hecho yo terminé la escuela elemental y luego entré al conservatorio y me ocurrió una de las cosas más fuertes de mi vida: me expulsaron del conservatorio porque pasé 3 semestres sin examinarme.
Háblanos de cómo formaste Grado Celsius. Después de ese problema que tuve, dejé el piano por 4 meses y no volví al conservatorio. Entonces cogí una guitarra que había en mi casa y comencé a inventar; nadie me quería enseñar, ni mi hermana (ella tocaba guitarra y estaba en un grupo). Ella me inspiró un chin y dije: “ven aca, dejame’ formar una banda”. Y comencé a componer y aprendí solo a tocarla. Después, en el piano, comencé a indagar en lo que es la música popular y comencé a cantar canciones de Alejandro Sanz (eso fue hace poco realmente, yo comencé a cantar a los 16). Ahí yo dije un día: “pero ven aca, yo afino un chin” [risas].
La voz que tengo ahora no es la misma de antes, eso se ha ido educando chin a chin. Luego Héctor Romero, el percusionista, me escuchó cantando “Y si fuera ella?” de Alejandro Sanz y me preguntó si quería formar una banda, y la formamos. Pero no era la alineación de ahora: solamente era Héctor, Luigi en el bajo y yo. Y luego apareció un picoteo, eso fue lo que nos incentivo a ensayar. Pero era un tributo a Pablo Milanes. Y nada, montamos un repertorio, ahí apareció el baterista, Octavio, que eso fue totalmente extraño porque Octavio ni sabia que existía Pablo Milanes, el era punk/metal. Y un día en el cuarto de ensayo el dijo: “Y utede’ no tienen baterista? Ah, po’ vamo’ a toca’, vamo a toca’” y le dimo pa’lla, salio chévere, no salio wow, pero salio bien para la edad que teníamos. Luego de ahí empezamos a ensayar en el aula 32 del conservatorio que esa es un aula de ‘jameo’; hasta que un día yo le enseño par de canciones y comenzamos a montarlas.
Un día dijimos “ven aca, vamo’ a ponerno’ un nombre”, porque aparecían picoteito’ así y había un baterista que se llamaba Guiseppe que era el baterista en ese momento (Octavio sólo toco en el tributo), el busco un diccionario, y dijo: “bueno las canciones son así, medio romántica'… " y empezó a buscar sinónimos de enamorado, y resulta que encontró chalado. Entonces, en ese tiempo nos llamábamos "Chalados", ya tu sabes, tremendo nombre. [risas].
Empezamos a desarrollarnos musicalmente. Yo sabía mucho, pero sólo clásico, yo tenía que educar mi oído. Ahí comencé a escuchar mucha música, a intentar cantarla. Luego se fue el baterista y entró Octavio; apareció Elvin Rodríguez, el guitarrista, un muchacho muy tímido, le propusimos entrar al grupo y el aceptó.
Luego de eso las canciones fueron cambiando, fuimos creciendo musicalmente. Ya la gente en el conservatorio subía a ver los ensayos. Eran como conciertitos a cada rato.Era bien chévere y todo el mundo hablaba de nosotros.
Es decir que contaron con el apoyo de sus compañeros del conservatorio desde un inicio. Claro, todavía, no tanto como antes, pero todavía están. Una amiga nuestra nos dijo que era hora de ponerle un nombre. Y como todos en el conservatorio éramos amigos, todos éramos el grupo, decidimos escoger el nombre entre todos. Llevamos dos hojas y cada uno puso un nombre para la banda. Y cada uno también votaba por los nombres. Y al final el que gustó más fue Grado Celsius. Yo nunca, ni siquiera ahora, estuve de acuerdo con el nombre.
Y si pudieras ponerle otro nombre, ¿cuál sería? No sé [risas]. Bueno, yo tenía varios nombres, algo étnico. Tenía una palabra que era como sinónimo de "sonido del alma". Hay una palabra taína que significa eso, y sonaba bien, pero ahora no me acuerdo. [risas]. Pero nada, se quedó así porque luego la gente siguió conociéndonos con ese nombre.
¿Qué pasó después? Luego apareció el festival "Messenger Mag", algo que ni siquiera teníamos en mente. Un día Octavio llegó y dijo "Loco, no' metimo en queseyo-qué" y nos sorprendimos. Él nos dijo de las audiciones una semana antes. Y yo tenia varias canciones que antes las habíamos jammiado, "Cada Vez" era una de ellas y decidimos montarla. Entonces, el día antes de las audiciones surgió una canción que se llama "Muévete". Así, jammiando surgió, relajando. Y decidimos tocar esa porque nos gustó. Y nada, entre ensayo y ensayo decidimos quedar bien allá.
El día de la presentación había muy buena vibra. Tocamos y quedamos en segundo lugar. No pensamos que íbamos a quedar en segundo, porque había mucha competencia.
¿Qué crees que es lo mejor de estar en la escena? Realmente nosotros no estamos de lleno dentro de la escena. Pero nos han acogido muy bien, hemos conocido a muchas personas.
Y, ¿por qué Grado Celsius se mantiene en el bajo perfil? Porque somos muy perfeccionistas.
¿Cuál es tu punto de vista sobre cómo está la escena local? Bien. Han surgido muchas corrientes que no se habían destacado aquí, la escena local ha crecido.
¿Qué piensas de la ligera controversia que existe acerca de los idiomas? No es que no se deba, pero es algo contradictorio tu vivir en un país de plátano, salami, merengue, y escribir en otro idioma. Eso no está mal, simplemente no tiene mucho sentido. Imagínate un gringo cantando bachata en español.
¿Por qué crees que hay tan pocos seguidores del talento local? Este país es pequeño. La escena local circula entre pocas personas. Se necesita un movimiento cultural que incentive. En los noventas existía. Estaba de moda, ¿entienden? Se convierte en moda. Pero quizás ahora está un poco abajo, simplemente porque no hay mucho movimiento de bandas.
¿Cuál es tu relación con los miembros de la banda? Ellos son mis panas, mis mejores amigos. Antes todos íbamos por distintos caminos en la música, y ahora fue como si nos encamináramos en la misma ruta. Incluso hemos pensado en nuestro futuros juntos. Incluso hablando de irnos a estudiar fuera, hemos pensando en irnos juntos… o quedarnos juntos.
¿Qué te ha aportado Grado Celsius a tu vida? Ellos me han ayudado a entender muchas cosas desde diferentes puntos de vista.
¿Tienes alguna anécdota interesante? Héctor siempre nos mete en líos y una vez nos consiguió un picoteo, no nos dijo donde era, después en la mañana nos dijo que era en La Duarte, inaugurando una tienda de ropa. Resulta que el tipo del picoteo conocía a Octavio, era vecino de él, y le había dicho de eso pero él no lo había tomado en cuenta. Allá no había sonido, nosotros lo llevamos. Ya tú sabes, nos fuimos en un solo carro con el sonido. Y na’, tocamo’ ahí, incluso tuvimos que repetir canciones, el tipo mando a buscar una disco-light, el bajo se conecto de ahí y nosotros de la bocinita que yo lleve. Na’ cogimos lucha allá, nos dieron una picaderita, el bajista se dio un e’trallón en el piso, cuando salto de la tarima… fue un día raro...
¿Qué satisfacciones personales recibes al hacer lo que haces? Bueno, yo hago lo que amo. Hacer música para mí es un placer. Hay muchos placeres en la vida, pero eso es uno que si yo no lo tengo no me sentiría feliz. Y me ha ayudado también a pensar en mi vida futura, a hacer planes. Si yo no tuviera música, yo ahora mismo estuviera como en el aire, sin saber que voy a hacer en mi vida. Eso es un poco malo, que yo piense así solamente “eso es lo que me gusta y yo hago eso solamente”, pero yo no estoy en otra cosa.
Y para terminar, nuestro muy simpático juego de palabras.
La Ficha
Ocupación: Músico. Lo conocemos de: Grado Celsius Encuéntralo:My Space En la Radio: Sólo Eso (A dúo con Marel Alemany)
Esta vez decidimos hacer la entrevista en un lugar más cómodo para nosotras: Cinema Café. Citamos a Jochy “Sessy” Saldívar, voz de The Chinese Calendar, a las 10:30 de la mañana, sólo para percatarnos de que ya no abrían Cinema a esa hora.
Luego de disculparnos y reírnos un poco (esta vez las risas no eran producto de los nervios) decidimos hacer la entrevista, “de lo más chillin’ y cogiendo frequito’”, en unos banquitos cerca del establecimiento.
Si alguien llega ahora y te pregunta "¿Quién eres?", ¿qué le respondes? Soy Jochy y toco en la banda The Chinese Calendar. Ya tengo 6 años y medio en lo que es el rock local, empezando con mi primera banda Main Artery. Y he llegado hasta aquí y hecho todo lo que puedo para aportar a la escena local.
¿Cómo eres? Básicamente, cuando me conocen soy una persona bien callada, yo soy muy shy at first. Muy contrario a lo que yo soy en escenario. Pero después, cuando gano confianza, soy funny, goffy y bien nerdo a veces. También soy muy leal, no me gusta que me traicionen. Un loco con comic books y anime. Y claro, 100% música, eso es lo que amo, lo que quiero hacer con mi vida. Para mí eso es todo.
¿Cómo fue que comenzaste en la música? Cuéntanos un poco de Main Artery. En el año 1999, mi mejor amigo, Juan Taveras, y yo veíamos a Bambam Damiron tocando guitarra en el colegio y haciendo sus canciones de Kahlo y ahí dijimos “loco fuera muy interesante si nosotros nos metiéramos en eso”, el agarró su guitarra y comenzó con sus lecciones. Hasta ese momento siempre me habían dicho que cantaba bien, pero nunca me lleve de eso. Tocamos en una banda cristiana al principio, malísima [risas]. Entonces llega el 2001 donde él conoce a Eduardito, baterista de Main Artery, y me “jala” a mí para el proyecto y de ahí p’alante aprendí muchísimo: a escribir canciones, lo que era la estructura de una, como manejar mis vocales (estuve en clases de canto) y ahí fue que le gane el amor a eso.
Entonces, ¿podríamos decir que Main Artery fue que te enseñó lo que sabes? Sí, fue mi escuela, el principio. Donde aprendí todo lo que hay que saber. The Chinese Calendar es más una aplicación de lo que ya sabía y cómo hacerlo más simple, que le llegue más a la gente.
¿Por qué haces música? Es la única forma que yo sé como expresarme. Como persona a veces tengo problemas para decir las cosas, entonces es la única forma que yo sé como decir lo que siento, lo que pienso de cualquier cosa.
Ahora háblanos un poco de The Chinese Calendar. ¿Cómo comenzó? The Chinese Calendar empezó ya a finales del 2006, después de la separación de Main Artery. Yo ya tenia una relación de varios años con el bajista, Fernando Fuentes y cuando Main Artery se separó fue él que vino con la idea de que “no… loco vamos a hacer una banda, yo quiero toca’ contigo”. En el momento yo quería coger un break de la música, pero dije “’ta jevi, vamo’ a eso”. Y la banda no empezó (esto es primicia, primera entrevista en la que digo una cosa así) como algo serio, sino que era algo para yo no dejar de cantar. Entonces “jalamo” a Daniel González, que tocaba con Fernando en Ryu y claro, Rubén Bencosme ex Hagakure y que tocó conmigo en Main Artery. Empezamos a ensayar y estuvimos unos 3 meses con Eduardo Coronado, guitarrista/vocalista de Turista hoy en día, con él fue que se escribió Lunisolar Compications. Y nada… The Chinese Calendar se iba a separar cuando él se fue, pero vinieron las audiciones de Messenger Mag y por alguna razón, no se por qué fue, Fernando nos inscribió, hicimos las audiciones y clasificamos. Después de eso entramos a Henry Monegro, el guitarrista, y empezamos a ensayar más arduamente y ganamos el Messenger Mag (que no sé como ganamos)
Nosotras sí sabemos [risas] Lo digo porque en este país, en un talent show, están buscando un producto. Entonces, nosotros éramos una banda que cantaba en inglés. Y que ganáramos ese día para nosotros fue como que “OH-OH! Y entonce’?” pero fue algo que nos ayudo muchísimo.
¿Cómo fue cuando escucharon que eran la banda ganadora? Yo me acuerdo que en ese momento yo estaba p’alla arribota y en coro con lo’ tiguere’. Yo decía “Sonabril va a ganar” [risas]. Y cuando dicen The Chinese Calendar yo recuerdo que, esto es muy cliché, pero en verdad I couldn’t believe it… Fernando se tiró arriba de mí [risas]. Nosotros fuimos llanamente por el exposure a un público que no es sólo rockero. Pero fue algo demasiado sorprendente, porque la verdad nunca lo esperamos.
De ahí p'alante, ¿qué paso con The Chinese Calendar? Todo cogió su rumbo solo, después de ahí como que tuvimos pilas de llamadas para shows. Tuvimos la ventaja de que antes de Messenger Mag habíamos grabado Lunisolar, entonces, como una semana después de que ganamos, la sacamos en la radio y en myspace y eso fue como un boom. Me acuerdo que el primer show de Cinema vino después, todas las entrevistas, la televisión… o sea, todo pasó muy rápido, pero en buen momento.
¿Cuál era el perfil de The Chinese Calendar con su primer EP "Come On In"? Mira, nosotros vinimos de bandas nada-que-ver con lo que tocamos: M.A. es un rock complicado; en ese tiempo Daniel y Fernando sólo habían tocado metal e emo, lo mismo con Rubén y Henry. Pero siempre hemos querido salirnos de eso y tocar algo diferente. Come On In fue el proceso de nuestras primeras canciones como banda. Es una carta de presentación básicamente, diciendo: “Nosotros somos The Chinese Calendar and this is what we’re all about”. Que es diferente de como estamos trabajando este disco: ahora mismo estamos haciendo un proceso de demoing con Radi, nuestro nuevo guitarrista. Nos está dando esa disciplina de concentrarse más en la canción en si antes de grabarla.
Entonces, ¿ahora mismo ustedes están en grabar? Estamos en la composición del segundo EP y ya para finales de julio-principios de agosto, estamos en el estudio grabando. Si Dios quiere y todo sale como tenemos planeado, para antes de que se acabe el año ya estaría el según EP fuera.
¿Cuál es tu relación con los miembros de The Chinese Calendar? Bueno, Fernando Fuentes se ha convertido en uno de mis mejores amigos en los últimos 2 años. Rubén Bencosme lo conozco desde que estoy en la escena y lo tengo en un high place. Henry es un tipo único, no hay nadie como el, también un pana que esta ahí contigo siempre y Radi Pina es una persona muy especial, un tiguere’ con mucho talento y es una amistad que viene desde hace mucho tiempo, hemos sido fan de cada uno y tener la oportunidad de trabajar juntos es un honor para mi y para él. Es un gran amigo y siempre esta ahí para ti y no tiene tres pelos en la lengua para decirte lo que sea.
Ahora vamos a hablar del temita del momento: "los idiomas", ¿qué opinas de eso? Esta es una discusión que se ha llevado a cabo desde los tiempos de antaño del rock local. Mi opinión: tienen razón. Estamos en República Dominicana y aquí se habla español, eso es cierto, pero no se puede jugar con lo que uno siente en el momento. La música es arte y el arte hay que hacerlo como salga. Si tu eres un chamaquito que quiere hacer una banda, que no sabes hablar bien el español, acabado de mudar aquí vamos a decir y tu influencia siempre ha sido en inglés tu tienes que, claro, empezar ahí. Si te sale así, es así que te va a salir, punto. Era lo que me pasaba a mí: toma mi influencia de música en inglés, todos mis libros en inglés y mi mamá me habla en inglés todavía. Ahora, lo que yo no apoyo es que se hagan las cosas por moda, que venga alguien a hacer un disco en inglés sin ni siquiera saber realmente el idioma.
¿Cuál es tu visión de la escena local actualmente? El rock local está creciendo poco a poco, está "jalando" mucha gente diferente a los conciertos, porque antes eran los panas que iban. Tenemos mucho apoyo radial (La X102, La nota diferente, Radio Listín...). Creo que estamos en un momento muy interesante del rock local y con tantas bandas buenas. Y creo que de aquí p’alante hay más crecimiento, pero claro, poco a poco, porque las cosas no salen de la noche a la mañana. Si las bandas siguen trabajando seriamente (porque las cosas no son a lo loco) y se hacen las cosas bien, se logra. Yo tengo mucha confianza.
¿Por qué crees que no hay tantos adeptos a la música local? Porque aquí en "Mingo" nos estamos llevando de la moda. Si lo que ‘ta pegao’ es ir a la Lincoln, oír reggaeton, hacer coro con los panas, ir a Shots o Bio, eso es lo que todo el mundo va a hacer. Pero creo que ya esta generación está siendo más abierta.
¿Por qué le pusieron a la banda The Chinese Calendar? Primeramente, yo no tuve nada que ver con eso [risas]. Esa pregunta te la contestan perfectamente Fernando Fuentes y Daniel González. Yo he dicho muchas versiones ya, yo siempre me invento algo para el nombre [risas]. No hay una razón especial, no hay un significado detrás de ello, simplemente fue "'Tamo en busca de un nombre, Fernando salto un día con The Chinese Calendar, a todos nos gusto y nos quedamos con ese"
¿Qué crees que es lo mejor y lo peor de ser músico aquí en República Dominicana? Lo peor, en este estilo de música, es el apoyo a nivel de patrocinadores y todo eso. Y que, claro, uno aquí no puede vivir de eso. Ahora, lo mejor: no hay nada comparado al calor de tu pueblo cuando se toca en vivo. Tocar un show aquí es otra onda, algo único... es una energía diferente. Y también que aquí tu puedes ir a un coro a las 12 un sábado y vas a ver a lo' tiguere' de The Chinese Calendar y los de Santuario haciendo coro juntos, con Nelson Poket... gente diferente. Y eso me encanta de aquí: no importa que género tocas, ni tu gusto musical.
¿Tienes alguna anécdota interesante? Yo tengo par de cuentos del release de nosotros. Fue aquí, en Cinema Café. Bueno, todos sabemos que esto es un bar y que los menores se guillan y por primera vez en la historia de Cinema Café no los querían dejar entrar. Entonces, cuando Frenando y yo salíamos, veíamos el mar de gente que quería vernos y nosotros como que “¿qué podemos hacer? ¿qué podemos hacer?” hablamos con el dueño, pero no se podía hacer nada, pero bien al final lo resolvimos. Y después, nadie se dio cuenta, pero se armo un pleito. También me acuerdo que ese día tocamos por primera vez con La Melaza y hasta ese momento no le habíamos dado mente a él hasta subir a tarima: ¡él no había llegado todavía! “¡Loco! ¡¿Y Melaza donde ‘ta?!” pasaron diez minutos y lo vimos pasando por ahí “Loco, ¡¿donde tu ‘taba?!” “na’ loco, tu sabe’ que yo siempre llego en el momento preciso” [risas]
Menciona cuatro cosas de tu personalidad Yo soy leal, amigable, buena onda y bolsa. [risas]
¿Qué necesitas para componer? Inspiración, la hora (para mi la hora importa), lápiz; papel…
La pregunta más importante: ¿te gusta el pan con chocolate? Cuando vi ese título lo que pensé fue “colegio” [risas]. Yo agarro de noche chocolate embajador, con agua, después pan… eso es lo que aparece de noche, yo soy demasiado vago para hacer cosas. Y na’, ¿pan con chocolate? Una sola palabra: baja. Cuando hay hambre, baja.
Y Finalmente... ¡El juego de palabras!
La Ficha
Ocupación: Músico Lo conocemos de: Main Artery y The Chinese Calendar Encuéntralo: My Space
Agradecimiento especial a Alina Flores por toda su ayuda. ¡Eres la canela de Pan con Chocolate! :)